El Programa Estratégico Regional Biobío Madera, impulsado por Corfo, lanzó una nueva campaña destinada a fortalecer la preparación de viviendas —especialmente las construidas en madera— frente a la amenaza de incendios forestales, fenómeno que cada verano afecta a cientos de familias en la región.
La iniciativa, elaborada junto al Comité Gestor de Prevención de Incendios Forestales y con el apoyo de diversas instituciones vinculadas a la gestión del riesgo, incluye una Guía de Prevención para Viviendas y 13 videos educativos con recomendaciones prácticas dirigidas a las comunidades. El objetivo central es instalar una cultura preventiva para reducir daños y evitar la pérdida de hogares.
De acuerdo con Myriam Mellado, presidenta del Comité Gestor, la primera línea de defensa está en el propio entorno del hogar. “Todo parte por mirar la casa y hacerse cargo de lo básico: limpiar, ordenar y retirar material inflamable. Acciones simples pueden marcar la diferencia”, señaló.
Uno de los fenómenos más peligrosos abordados en la guía es la lluvia de brasas, responsable de gran parte de las viviendas siniestradas, aun cuando el fuego se encuentra a cientos de metros. Los especialistas recomiendan mantener techos incombustibles, canaletas despejadas y sellar accesos para evitar filtraciones de brasas.
Frane Zilic, gerente de Biobío Madera, explicó que la guía también considera riesgos como la radiación térmica, capaz de quebrar vidrios y encender estructuras sin contacto directo con el fuego. En ese sentido, el uso de postigos, vidrios dobles y materiales resistentes al calor se vuelve fundamental.
La propuesta divide el entorno de la vivienda en zonas de autoprotección, definiendo medidas específicas para cada área hasta un radio de 60 metros. Separar vegetación, retirar leña cercana y mantener espacios despejados son parte de las recomendaciones.
Desde el programa enfatizan que la prevención es una tarea colectiva: la protección de una vivienda depende en gran parte de las condiciones de las casas vecinas y del trabajo organizado de las comunidades.
La campaña también busca derribar mitos sobre la supuesta alta vulnerabilidad de la madera frente al fuego. “Una buena vivienda en madera no es más combustible que una de hormigón o acero; su resistencia depende del diseño y el mantenimiento”, expresó Zilic, destacando experiencias internacionales que respaldan esta afirmación.
Tanto la guía como los videos educativos están disponibles de manera gratuita en www.biobiomadera.cl
Biobío Madera presentó campaña para reforzar la protección de viviendas ante incendios forestales
El Programa Estratégico Regional Biobío Madera, impulsado por Corfo, lanzó una nueva campaña destinada a fortalecer la preparación de viviendas —especialmente las construidas en madera— frente a la amenaza de incendios forestales, fenómeno que cada verano afecta a cientos de familias en la región.
La iniciativa, elaborada junto al Comité Gestor de Prevención de Incendios Forestales y con el apoyo de diversas instituciones vinculadas a la gestión del riesgo, incluye una Guía de Prevención para Viviendas y 13 videos educativos con recomendaciones prácticas dirigidas a las comunidades. El objetivo central es instalar una cultura preventiva para reducir daños y evitar la pérdida de hogares.
De acuerdo con Myriam Mellado, presidenta del Comité Gestor, la primera línea de defensa está en el propio entorno del hogar. “Todo parte por mirar la casa y hacerse cargo de lo básico: limpiar, ordenar y retirar material inflamable. Acciones simples pueden marcar la diferencia”, señaló.
Uno de los fenómenos más peligrosos abordados en la guía es la lluvia de brasas, responsable de gran parte de las viviendas siniestradas, aun cuando el fuego se encuentra a cientos de metros. Los especialistas recomiendan mantener techos incombustibles, canaletas despejadas y sellar accesos para evitar filtraciones de brasas.
Frane Zilic, gerente de Biobío Madera, explicó que la guía también considera riesgos como la radiación térmica, capaz de quebrar vidrios y encender estructuras sin contacto directo con el fuego. En ese sentido, el uso de postigos, vidrios dobles y materiales resistentes al calor se vuelve fundamental.
La propuesta divide el entorno de la vivienda en zonas de autoprotección, definiendo medidas específicas para cada área hasta un radio de 60 metros. Separar vegetación, retirar leña cercana y mantener espacios despejados son parte de las recomendaciones.
Desde el programa enfatizan que la prevención es una tarea colectiva: la protección de una vivienda depende en gran parte de las condiciones de las casas vecinas y del trabajo organizado de las comunidades.
La campaña también busca derribar mitos sobre la supuesta alta vulnerabilidad de la madera frente al fuego. “Una buena vivienda en madera no es más combustible que una de hormigón o acero; su resistencia depende del diseño y el mantenimiento”, expresó Zilic, destacando experiencias internacionales que respaldan esta afirmación.
Tanto la guía como los videos educativos están disponibles de manera gratuita en www.biobiomadera.cl





