Con el inicio del año escolar 2026, comenzó a regir en todo el país la Ley N° 21.801, normativa que regula el uso de celulares en establecimientos educacionales. La medida convierte a Chile en uno de los pocos países de América Latina que ha decidido limitar estos dispositivos dentro de la jornada escolar, con el objetivo de recuperar la concentración en clases y fortalecer el vínculo humano en la comunidad educativa.
La prohibición aplica en salas y recreos para educación parvularia, básica y media, e incluye cualquier dispositivo con acceso a internet o telecomunicaciones, salvo aquellos de uso exclusivamente pedagógico autorizados por el establecimiento. Los colegios tendrán plazo hasta el 30 de junio para adecuar sus reglamentos internos a esta nueva normativa.
¿Y qué ocurre si un estudiante incumple? En una primera instancia, se solicitará guardar el celular y se dejará constancia. Si la conducta se repite, el establecimiento podrá retirar el equipo, citar al apoderado y aplicar medidas formativas como carta de compromiso o incluso condicionalidad.
La ley contempla excepciones en casos justificados —como emergencias, razones de seguridad o necesidades educativas especiales— siempre que cuenten con autorización formal.
Esta iniciativa se enmarca en la campaña “Modo Aula”, impulsada por el Ministerio de Educación de Chile, que busca promover espacios de aprendizaje más enfocados, seguros y centrados en el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.




