La iniciativa, impulsada de forma transversal por parlamentarios de distintas bancadas, busca que el Ejecutivo fije ambos hitos en el calendario oficial para reconocer el aporte espiritual y valórico de la comunidad cristiana en el país.
Diputadas y diputados de diversos sectores políticos presentaron dos proyectos de resolución dirigidos al Presidente de la República con el fin de crear dos nuevas conmemoraciones de alcance nacional: el Día Nacional de la Oración y el Día Nacional de la Biblia.
La propuesta plantea fijar el primer domingo de marzo de cada año para la conmemoración de la oración, mientras que para el caso de la Biblia se solicita establecer el último domingo de septiembre, fecha que coincide con la tradición internacional del Mes de la Biblia.
Fundamentos de la propuesta
La diputada Sara Concha destacó el carácter transversal del requerimiento ingresado en la Cámara de Diputadas y Diputados:
«Hemos presentado al Ejecutivo dos proyectos de resolución de forma transversal (…). Solicitamos al Presidente que establezca el Día Nacional de la Oración el primer domingo de marzo y el Día Nacional de la Biblia el último domingo de septiembre, enmarcado además en el Mes de la Biblia que celebramos a nivel mundial».
Por su parte, la diputada Francesca Muñoz enfatizó la base constitucional que respalda la solicitud, vinculándola al rol que cumple el Estado en el bienestar integral de la ciudadanía:
«Nuestra Constitución Política reconoce que el Estado debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan la mayor realización espiritual de las personas. La oración y la Biblia forman parte esencial de la fe cristiana, y de ellas emanan principios como la dignidad de la persona humana, la solidaridad, el respeto y la protección de la familia».
Próximos pasos
Ambas parlamentarias manifestaron su expectativa de que la solicitud cuente con un respaldo mayoritario en la sala de la Cámara y sea acogida favorablemente por el Gobierno. Según argumentan, la medida representaría un reconocimiento formal al aporte espiritual, valórico y comunitario que miles de personas y organizaciones realizan diariamente a lo largo de todo Chile.
