COLUMNASOPINION

HUMEDALES EN CORONEL: Patrimonio Ambiental que debemos proteger

Por Ariel Duran Fredes, concejal de Coronel y Especialista Gestión de Calidad Municipal

“El agua de los ríos se pierde en el mar”. Esta desafortunada frase del Presidente Sebastián Piñera en la
reciente Cuenta Pública del pasado 1 de junio deja en claro la profunda falta de sentido ambiental. Pero
este problema no solo es del Gobierno, también representa una falta de comprensión de nuestro
entorno, especialmente en el contexto del Cambio Climático.

Debemos ser capaces de entender que la naturaleza está en perfecto equilibrio y que nada se pierde,
porque unos procesos alimentan a otros, permitiendo la vida. Por ejemplo, la desembocadura de un río
se encuentra en equilibrio entre el caudal aportado y el mar al que desemboca, haciendo que la
naturaleza dibuje una determinada morfología en su punto de encuentro. Es lo que ocurre con los
humedales costeros, que proveen más servicios ecosistémicos que cualquier otro ambiente de costa:
abastecimiento y purificación del agua, control de inundaciones, biodiversidad, paisajismo, etc.

Lamentablemente, los procesos industriales y la expansión inmobiliaria ponen en riesgo lo que podemos
considerar como un patrimonio ambiental, en gran parte por los permisivos Planes Reguladores
Metropolitano y Comunal, que en el caso de Coronel han exterminado la belleza paisajística y vida
silvestre en sectores como Escuadrón Rural con la construcción de viviendas, Fundo Manco por la acción
expansiva conjunta del Puerto de Coronel y Colbún, y los rellenos privados indiscriminados en Calabozo.

BOCA MAULE SANTUARIO DE LA NATURALEZA: la segunda es la vencida.

En la parte baja del Estero Maule, se ubica el Humedal Boca Maule, uno de los más importantes del
Gran Concepción. Su mayor atributo es, según el Observatorio Ecológico de Coronel, el de ser un
humedal costero urbano que aporta con múltiples servicios ecosistémicos, como la conservación de una
rica diversidad biológica, controlador hidrológico, el valor paisajístico y escénico de sus componentes
naturales, su potencial como espacio recreacional/educativo, sin dejar a un lado la presencia de
elementos arqueológicos, arquitectónicos y urbanos aledaños que le otorgan singular valor desde una
mirada histórico/cultural en el sector patrimonial de Maule.

Por todo esto, a partir del 2009 la Municipalidad de Coronel concibió intelectualmente un Plan Maestro
para la Recuperación del Humedal, definiendo los criterios y estrategias para la recuperación y
protección. Fue así como el 2013 se postuló a la categoría de Santuario de la Naturaleza, que dos años
mar tarde sería rechazada por el Consejo de Monumentos Nacionales, por considerarlo como “poco
relevante para su conservación por el avanzado deterioro del área su conservación”. Todo volvió a cero.
Pese a al lapidario informe, la comunidad volvió a plantear el desafío junto al Ministerio del Medio
Ambiente y el Municipio Local para repostular, proceso que está en pleno desarrollo y que cuenta con la
activa participación de diversos agentes locales.

CALABOZO: bajo amenaza

Calabozo es el humedal más grande Coronel porque abarca una superficie de aprox. 300 hectáreas y que
actualmente sufre un proceso indiscriminado de relleno por parte de particulares, quienes no logran
entender que Poblaciones como Frank Mardones, Yobilo, Granfeldt, Villa Mora, Paso Seco Sur, La Peña,
Calabozo Bajo, quedaría expuestos a inundaciones si este humedal sigue siendo rellenado o modificado
en su cauce.

También este humedal ha sido objeto de solicitudes de derechos de agua de privados que
afortunadamente no han logrado hacerse de ellas gracias a la judicialización, tal es el caso de Agrícola
del Sur, que quiso inscribir casi el 100% del Estero Panguilemu, y que fue impedido gracias a la oposición
de los propios vecinos agrupados en un Comité Campesino.
El nuevo Plan Regulador Metropolitano (en trámite) propone que sólo una pequeña proporción del
Humedal sea considerada Área Verde Intercomunal (AVI), situación que ha sido rechazada
transversalmente por los actores locales y que se espera revertir para que el territorio completo sea
declarado como tal. En el peor de los escenarios, tendría que ser el propio municipio el que entregue
esta categoría en un nuevo plan regulador comunal, ante el inminente peligro de perder además, una
importante zona de recarga de acuíferos.
De todas formas, actualmente se encuentra en el Senado un proyecto de Ley busca proteger los
humedales urbanos, ya que son claves para la mantención de la biodiversidad y aportan a la resiliencia
ante los efectos del Cambio Climático.
Este proyecto ya fue aprobado en la Cámara de Diputados y representa una esperanza para la
conservación de humedales como Calabozo, antes que desaparezca.

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