¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE HOSPITAL DIGITAL?

Las actuales autoridades del Ministerio de Salud (Minsal) se están embarcado en un ambicioso proyecto sobre el desarrollo del Hospital Digital, que vendría a resolver parte de la brecha existente entre la oferta y la demanda del sistema público de salud, el cual se habría agravado con las exigencias generadas por el instrumento de planificación sanitaria AUGE o GES establecida en la reforma del sector.

La literatura más reciente sobre los distintos aspectos del Hospital Digital, nos demuestran que no hay una definición única del mismo, ni existe consenso sobre su total efectividad, ya que se relaciona con aspectos, tanto de las actividades de apoyo, como las propias del “Negocio”, si lo miramos desde la perspectiva de la Cadena del Valor sugerida por Porter.

La concepción de Hospital Digital de las actuales autoridades se refiere a un gran hospital que esté por sobre todos los centros de salud del país. Sería un prestador de servicios autónomo como Cenabast o el ISP que, a través de una plataforma Web, pondría a disposición de la población una serie de servicios, como: la consulta de precios de medicamentos, la disponibilidad de horas de atención en hospitales públicos e incluso atención médica remota, según lo han comentado las autoridades de salud en medios de comunicación masiva.

Sería un hospital 24/7, que podría atender sin límites geográficos ni de horarios. Incluso, la gente podría acceder a las consultas los sábados y domingos o a urgencias de madrugada desde su casa.

Según han señalado públicamente fuentes del Ministerio de Salud, la idea sería comenzar con algunas prestaciones, entre ellas el seguimiento de pacientes con insuficiencia renal, diabetes, tratamientos anticoagulantes y con enfermedades crónicas, tras los cuales se irían incorporando otras especialidades, tales como oftalmología y dermatología, en modalidades de atención sincrónica, es decir, en donde el paciente estaría junto a un médico de atención primaria y vía conferencia se conectarían con un especialista. También está pensado incorporar la atención asincrónica, en donde el paciente podría enviar a través de la web del Hospital Digital sus exámenes al especialista.

La plataforma web permitiría a los usuarios acceder a sus perfiles a través de una clave única, posiblemente el RUT, los que contarían con todo su historial médico, a partir del cual se podrían revisar sus exámenes, pedir horas médicas, gestionar tratamientos y descargar e imprimir recetas médicas, entre otras cosas.

De este modo, el Hospital Digital no se limitaría a sus funciones digitales, sino que optimizaría el servicio de salud ya existente gracias al sustento de tres pilares: la inteligencia artificial, la analítica y la gestión.

Además, contaría con distintas unidades de atención especializada como, por ejemplo, de Telenefrología, Diabetes, Accidente Cerebro Vascular, Teledermatología, Teleoftalmología, Teleimagenología, Medicina General o Familiar, entre otras.

Por su parte, la literatura especializada más actual nos señala que las TICs en salud, la telemedicina, la telesalud y la e-health, cuyos objetivos buscan hacer la salud más efectiva y eficiente, nos mueve a nuevos modelos de atención, por lo tanto, a nuevos paradigmas, respecto a los cuales existen distintas suposiciones y perspectivas.

Nos señala que tampoco existe una teoría unificadora subyacente a los distintos marcos posibles, que permitan explicar el grado necesario de preparación de los gobiernos y la sociedad o su disposición cultural para asumir una salud en base a tecnologías médicas avanzadas, innovaciones disruptivas y comunicación digital,  lo cual podría poner en riesgo la seguridad de la información o el tratamiento de datos sensibles del paciente; que podría requerir de una alfabetización digital en los sectores sociodemográficos más requirentes, por nombrar solo algunas.

Las ideas de un Hospital Digital, su implementación y medios, parecen requerir más estudio. Tema que estamos trabajando en la Escuela de Medicina de la Universidad de Santiago de Chile, porque sabemos que tiene un enorme potencial para evolucionar hacia un nuevo paradigma, con énfasis en lo preventivo, gracias a las posibilidades que otorga el seguimiento automático digital, a través de aplicaciones de salud y dispositivos portátiles.

Frente a este interesante pero ambicioso proyecto, cabe preguntarse si los equipos técnicos, que están detrás de esta idea, han tenido, tienen o tendrán las destrezas y apoyo necesarios para no hacer de una buena idea, un mal proyecto.

 

Adrian torres

¡¡¡Cuando la justicia no llega!!!

Hemos visto una serie de denuncias mediáticas respecto de la vulneración de derechos en contra de las personas y la falta de justicia para los mismos. Sin embargo, un hecho que pasó inadvertido fue la condena a dos funcionarios de Carabineros por torturas en contra de un joven con discapacidad en Temuco.

Lo primero, señalar que estos hechos ocurrieron en el 2015 en la ciudad de Carahue, donde una persona con discapacidad fue detenida en forma ilegal y llevado a la Subcomisaria de la comuna. Según consigna el tribunal, “aplicaron apremios ilegítimos los cuales consistieron en insultos de carácter homofóbico, golpes de pies y puños en el rostro, piernas, genitales y tórax; por último, procedieron a rosear a la víctima con gas lacrimógeno”. Tras esta tortura y maldad, porque no tengo otra forma de llamarlo, lo dejaron en libertad y amenazaron para que no hiciera ninguna denuncia.

¿Cuál creen que fue la condena para estos funcionarios públicos? Tres años, pero con condena remitida. Por lo que estarán en libertad y no pasarán un solo día en la cárcel.

Es incomprensible la falta de justicia. La justicia no se trata solo de encontrar un responsable, también se trata de entregar condenas acordes con el daño causado. En este caso y otros que hemos conocido, pareciera que cuando hay vulnerabilidad de por medio, la justicia no llega.

Si hay que hacer cambios a nuestra legislación para evitar que ocurran torturas como en este caso en pleno siglo XXI, ésta debiera ser una urgencia del Gobierno y del Congreso. La violación a los derechos humanos de cualquier persona, con o sin discapacidad, debe ser repudiada con fuerza. La historia así lo ha enseñado y más cuando proviene desde personas que trabajan para el Estado.

Para este joven de 25 años que sufrió torturas, el daño está hecho. Para él, su familia y un país, estamos dando una muy mala señal. La justicia pareciera ser solo para algunos; cuando hay ciertas influencias avanza rápido y se hace justicia. Pero cuando esas condiciones no están, demora y es flexible en una condena.

La justicia debe ser justicia siempre, la justicia es un pilar superior donde no debe haber ninguna discriminación. Eso es lo que esperamos todos.

 

La escasa efectividad del Sistema de Alta Dirección Pública en el Sector Salud

“El Sistema de Alta Dirección Pública (SADP) es una de las reformas más relevantes y exitosas del proceso chileno de modernización del Estado, cuyo objetivo es dotar a las instituciones del gobierno central –a través de concursos públicos y transparentes- de directivos con probada capacidad de gestión y liderazgo para ejecutar de forma eficaz y eficiente las políticas públicas definidas por la autoridad. Este sistema se creó el año 2003, tras un acuerdo político-legislativo entre gobierno y oposición con el objetivo de aportar a la modernización y transparencia de la gestión pública”, según consigna la página web del Servicio Civil.

No obstante, es necesario contrastar esta visión con la práctica. Para ello, analizaremos el Sector Salud. Para tener un panorama general de la injerencia de los ADP en este sector, expondré algunas cifras del primer semestre de 2016. En esta época, el Ministerio de Salud contaba con 324 cargos adscritos al SADP, 35 de I Nivel y 289 de II nivel, lo que representaba un 33,3% del total de los cargos Adscritos al Sistema de Alta Dirección Pública (974). De estos, 304 cargos correspondían a la Subsecretaria de Redes Asistenciales, es decir, el 94%, mientras que la Subsecretaria de Salud Pública sólo contaba con 20 cargos ADP, lo que representa el 6% restante, según datos internos de la misma cartera.

[box type=”info” align=”aligncenter” class=”” width=””]De acuerdo a las fuentes consultadas en el Ministerio de Salud, las postulaciones a los cargos de Alta Dirección Pública, tanto de Servicios como de Hospitales no son las mejores debido a la baja cantidad de interesados y a la baja calidad curricular.[/box]

Según las mismas fuentes consultadas, lo anterior se debería a ciertas variables propias del cargo a asumir, como la Exposición Pública; las Desvinculaciones v/s Permanencias; la Potencia de los Gremios/Sindicatos, los Requisitos Legales y las bajas Rentas.

En relación a este último punto, la renta podría ser uno de los factores que más impacta en el bajo número de postulaciones, especialmente de profesionales con experiencia y perfil deseable para los cargos. De hecho, de acuerdo a un ranking interno realizado por el propio Ministerio, el promedio de las rentas brutas mensualizadas referenciales por ministerios, de los cargos adscritos al Sistema de Alta Dirección Pública, los cargos de la cartera de Salud se encuentran en el lugar número 10 de 19, con una renta de $5.074.232, por debajo de los Ministerios de Minería, Hacienda, Energía, Obras Públicas, Relaciones Exteriores, Vivienda, Transporte, Justicia y Trabajo, siendo solo supera por los Ministerios de Medio Ambiente, Economía, Agricultura, Deporte, Educación, Defensa, Desarrollo Social e Interior.

Asimismo, dentro del sector salud, ordenadas las remuneraciones de mayor a menor, se constata que las más bajas se encuentran en el ámbito de la gestión y la producción asistencial clínica, siendo la remuneración de un Sub Director Médico hospitalario cerca de un 30% más baja que la remuneración más alta (Director de Servicio de Salud).

Pese a que se han realizado esfuerzos para mejorar las condiciones remuneracionales de esta área, la brecha aún se mantiene. En esta línea, durante el 2010 se realizó un acuerdo marco para fijar el porcentaje de asignación para los cargos del MINSAL de alta dirección pública, lo que implicó un mejoramiento promedio del 12% para cada cargo sobre los acuerdos acumulativos a la fecha.

Otra de las variables relevantes, que explicarían las bajas postulaciones al sistema de salud y, por ende, la dificultad de reclutar a los mejores para esta área, es la problemática producida por las desvinculaciones asociadas a los cambios de gobierno.

[box type=”success” align=”aligncenter” class=”” width=””]Por ejemplo, en relación al periodo 2004-2016 es posible señalar que son cifras preocupantes, ya que las desvinculaciones alcanzan un total de 176 de 359, entre voluntarias y no voluntarias; 75 de ellas (21% del total) sucedieron el año 2010 y 101 (28,1%) el 2014.[/box]

Parece evidente que estas dos variables impactan en el sector salud, y, por ende, en la gestión hospitalaria. Si bien con la publicación de la Ley de Fortalecimiento al Sistema de Alta Dirección Pública se esperaba un aumento en el número de postulaciones en los cargos de Director/a de Servicio de Salud, Director/a de Hospital, Subdirector/a Médico de Servicio de Salud y Subdirector/a Médico de Hospital, esto no ha ocurrido ni menos asegura que estos se mantengan en sus cargos.

Por lo tanto, se hace necesario, resolver estas temáticas que fueron pesquisadas en una investigación reciente que he llevado a cabo durante los últimos años y que hoy me permiten afirmar que, sin duda, son elementos que afectan la gestión hospitalaria, principalmente, los factores relacionados con los Aspectos Contextuales vinculados a la rigidez del sistema legal del sector público, que impide, por ejemplo, pagar honorarios acorde a las exigencias del medio y que, lamentablemente, aun persista la excesiva injerencia de lo político en el ámbito de la gestión pública de salud.

#CHAOCARBON Y LA INJUSTICIA AMBIENTAL EN CORONEL

¿Hasta Cuándo vamos seguir esperando Justicia Ambiental en Coronel?

 Esta es la interrogante que miles de coronelinos continuamos haciéndonos frente a la seguidilla de hechos que marcan nuestra historia como una de las cinco Zonas de Sacrificio en Chile. Las termoeléctricas han producido degradación social y ambiental en las cuales estamos inmersos y limitados. Debemos transformar esta realidad para no correr el mismo destino que Quintero/Puchuncaví.

El pasado 19 de octubre registramos un nuevo hecho lamentable. Los ejecutivos de ENEL (ex ENDESA) que fueron formalizados por daño ambiental el 2012 acordaron una salida alternativa con la Fiscalía, que en la práctica, significa para la firma italiana cerrar sólo parcialmente el vertedero de cenizas ubicado en el cerro Millabú, al mismo tiempo que durante 2 años la compañía no puede afectar el medioambiente, invirtiendo en un plan de acción calculado en unos $13 mil millones. En síntesis, costo hundido para continuar operando, pero sin reconocer el daño causado.

Ante este nuevo “perdonazo”, debemos responder con un planteamiento común que se adhiera a la campaña nacional por la “descarbonización” de la matriz, que recordemos, es la responsable del 88% de las emisiones de Material Particulado en la generación de energía. La campaña #CHAOCARBON es liderada por organizaciones de los territorios de sacrificio que buscan poner fin a las termoeléctricas a carbón en Chile.

 

  1. Primero, a los escépticos debemos informarles que si se cierran las Centrales a Carbón no se afecta la seguridad del sistema eléctrico y tampoco suben los costos de energía. A ellos debemos recordar que organizaciones como la Sociedad Chilena de Pediatría han desarrollado importantes estudios que ratifican los impactos de las termoeléctricas en la salud de la población.

 

  1. Como todo proceso tiene un comienzo, este corresponde al cierre inmediato de la Central Bocamina 1 de Enel que hace 48 años contamina y que se justificó hasta cuando el Yacimiento Carbonífera Schwager funcionó. La obsolescencia tecnológica del parque carbonero tiene su máxima expresión en esta planta capaz de generar 128 MW y que actualmente es rentable por el pago por potencia (que puede ser hasta el 60%).

 

  1. Debemos solicitar la erradicación del Vertedero de Cenizas de ENEL (792.000 m3 de residuos durante 15 años). Este cenicero debe salir del centro de la comuna.

 

  1. Colbún no puede cantar victoria. Pese a que en junio del 2017 su gerente general comunicó al país que decidió no completar su complejo Santa María II, esta debe renunciar formalmente a su Calificación Ambiental, de modo que no sean los vaivenes de la economía los que definan una decisión, sino los niveles de afectación de la calidad de vida. Recordemos que el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia decretó que la central no podía generar más de los 350 MW permitidos por la RCA. Sin embargo, entre enero y mayo 2017 la central habría violado esa resolución, inyectando al Sistema Interconectado hasta 357 MW.

 

  1. La crisis de Quintero/Puchuncaví dejó de manifiesto la ausencia absoluta de sistemas de monitoreo suficientes que den cuenta de la realidad en tiempos de crisis. En Coronel necesitamos una red estatal, pública y transparente que entregue garantías a todos. Tarea pendiente para el Estado es ajustar los precarios e insuficientes estándares para emisión de centrales termoeléctricas a los estándares y recomendaciones de la Unión Europea y la OMS.

Solo de esta manera podremos equilibrar el impacto de los efectos ambientales y la disminución de los recursos naturales entre todas las personas que conviven en nuestra sociedad.

 

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