Un verdadero escándalo administrativo y operativo remece al sistema judicial en la comuna. Detenidos esperando más de 30 horas para su control de detención y causas paralizadas son el reflejo de un abandono institucional que, según versiones extraoficiales, podría extenderse hasta fin de año.
La administración de justicia en Lota tocó fondo. El Juzgado de Letras y Garantía de la comuna lleva más de un mes operando sin jueces titulares, una situación insostenible que ha generado graves retrasos en la tramitación de causas penales, civiles y de familia, afectando directamente los derechos fundamentales de las personas.
El nivel de colapso quedó en evidencia este martes, cuando las audiencias de control de detención comenzaron recién pasadas las 18:00 horas. Debido a este estancamiento, diversos aprehendidos llegaron a acumular más de 30 horas privados de libertad antes de poder ser presentados ante un tribunal, bordeando los límites legales de la detención.
Un juzgado multimateria completamente tensionado
La fragilidad del tribunal lotino no es nueva, pero la gestión actual la ha llevado al límite. A diferencia de comunas con infraestructura especializada, el juzgado de Lota concentra en una única sala y estructura las materias penal, civil y de letras.
La falta de personal calificado al mando convierte la agenda diaria en un cuello de botella infranqueable, donde causas civiles y penales compiten por minutos de atención.
- Jueza titular (Constanza Naranjo): Destinada a funciones de subrogancia en otros tribunales penales.
- Juez suplente (Gonzalo Muñoz): Trasladado a cumplir funciones al Juzgado de Familia de Coronel.
- Juez a cargo actual: Magistrado asignado desde Coronel (vía remota y presencial).
- Tiempo de crisis: Más de 30 días continuos (con proyección a fin de año).
Desmantelamiento local para vestir otros tribunales
La crisis operativa responde a decisiones administrativas de redistribución de personal que han dejado al descubierto a la comuna. Mientras la jueza titular, Constanza Naranjo, fue enviada a cubrir subrogancias en otros recintos penales, el magistrado suplente, Gonzalo Muñoz, fue destinado al Juzgado de Familia de la vecina comuna de Coronel.
Para intentar parchar el vacío, un juez proveniente de Coronel debe dividir su jornada para asumir las audiencias programadas y la flagrancia de Lota, combinando presencialidad con atención remota. Una solución de parche que ha demostrado ser dramáticamente insuficiente.
El silencio del Poder Judicial
Resulta impresentable que una comuna con alta exigencia en materia de seguridad y requerimientos judiciales mantenga sus garantías institucionales a media marcha durante más de un mes. Lo que es peor: de acuerdo con trascendidos del sector, este escenario de precariedad podría mantenerse hasta fin de año.
Hasta la fecha, el Poder Judicial ha guardado silencio y mantiene pendiente la respuesta oficial ante los requerimientos sobre la falta de un titular que lidere el Juzgado de Letras y Garantía de Lota. Mientras tanto, la ciudadanía y el debido proceso continúan pagando los costos de la desidia administrativa.
