Encuentro Impulsa 2026: Gremios del Bío Bío arremeten contra el centralismo, la burocracia estatal y la incerteza económica

Lo que pretendía ser un espacio de convergencia pública y privada terminó convirtiéndose en un escenario de dura interpelación hacia el Gobierno Central. Durante la realización del encuentro Impulsa 2026, organizado por la CPC Bío Bío, líderes de los principales gremios productivos, autoridades regionales y representantes del sector industrial encararon duramente a las autoridades nacionales, exigiendo destrabar proyectos de infraestructura paralizados, frenar el centralismo agobiante e implementar medidas concretas de fomento productivo para sacar a la región de su letargo económico.

La jornada estuvo marcada por las intervenciones del biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, y del ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, quienes intentaron matizar el panorama regional frente a un auditorio empresarial y social visiblemente escéptico.

La molestia regional: Presupuesto atado y puentes a medio terminar

El Gobernador Regional, Sergio Giacaman, abrió el fuego contra la gestión estatal al revelar la precariedad de la inversión pública fresca en el territorio. Detalló que del presupuesto de $258 mil millones asignado por el MOP para el Bío Bío este año, un 92% está atado exclusivamente a iniciativas heredadas de administraciones anteriores, dejando apenas un marginal 8% para proyectos nuevos.

Giacaman apuntó directamente a las urgencias sociales que la burocracia mantiene estancadas:

  • Crisis Hospitalaria: «Terminar los hospitales es urgente», recriminó en referencia al crítico retraso que registra la Red Bío Bío de hospitales (Santa Bárbara, Nacimiento, Coronel y Lota).
  • Infraestructura inconclusa: Criticó con dureza las anomalías en las concesiones viales, enfatizando que «terminar los puentes es una obligación. El Puente Industrial cobra un peaje completo por una obra inconclusa».

CPC Bío Bío fustiga el abandono portuario y la insostenibilidad del Estado de Excepción

El presidente del directorio de la CPC Bío Bío, Álvaro Ananías, no guardó reservas al cuestionar la mirada asimétrica del Ejecutivo en materia de conectividad estratégica. Frente al ministro De Grange, exigió equiparar la cancha logística frente a la zona central: «Necesitamos potenciar los puertos de la región y no solo el de San Antonio; necesitamos dos polos logísticos».

En materia de seguridad rural y violencia en la macrozona, Ananías fustigó la falta de una estrategia de salida tras años de militarización:

«Le dijimos al ministro de Seguridad: tras cuatro años de Estado de Excepción, ¿qué empresa querrá instalarse en un lugar así? Eso no es sostenible. Reconocemos que los índices han bajado, pero hay que generar la tranquilidad y la percepción real de que se puede trabajar», aseveró el líder empresarial.

MOP promete 2.000 empleos mensuales pero sepulta las concesiones viales

A su turno, el biministro Louis de Grange intentó defender la cartera sectorial asegurando que el MOP desplegará US$ 2.253 millones en la zona y aportará más de 2.000 empleos mensuales durante 2026 (distribuidos principalmente en Vialidad con 1.702 puestos y Obras Hidráulicas con 205). Entre las obras en ejecución mencionó la segunda concesión de la Ruta 5 Chillán-Collipulli (US$ 563 millones), la red hospitalaria (US$ 307 millones) y el término del Puente Bicentenario (US$ 29 millones).

Sin embargo, De Grange echó más leña al fuego al ratificar la eliminación del modelo de concesiones para los ansiados corredores de transporte público de las rutas 150, 160 y Autopista Concepción-Talcahuano, confirmando que pasarán a un lento financiamiento sectorial vía obras públicas.

La decisión provocó la inmediata reacción del presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Concepción, Rodrigo López, quien lamentó el portazo estatal: «Nos gusta más la vía de concesiones porque reduce los plazos que la región hoy no tiene».

Alerta generalizada en los sectores productivos

El diagnóstico del resto de los actores económicos presentes en Impulsa 2026 configuró un escenario de alta fragilidad:

  • Sector Forestal (CORMA): Su presidente, Rodrigo O’Ryan, remarcó que el rubro sigue fuertemente golpeado por la incerteza jurídica, la inseguridad en los campos y la desaceleración global.
  • Comercio Exterior (Asexma Bío Bío): Alfredo Meneses advirtió un colapso en la logística portuaria si avanza la ley que pretende endosar el pesaje de camiones a los privados: «En logística el tiempo es oro, y esa iniciativa generará enormes cuellos de botella en el acceso a los puertos».
  • Pymes (ASEM Bío Bío): Humberto Miguel Cerda alertó que el 56% de las pymes locales depende directamente de las grandes empresas y del Estado, por lo que la sequía de proyectos amenaza la supervivencia del sector. Exigió adecuar las clasificaciones tributarias para no asfixiar a los pequeños emprendedores.
  • Mesa por el Empleo: Su vocero, Iván Montes, concluyó que la única urgencia real de la zona es reactivar el crecimiento y generar puestos de trabajo estables, manifestando profunda expectación e inquietud ante la falta de medidas de choque por parte del Gobierno.