Programa Hospitalización domiciliaria del Hospital de Coronel liberó más de 6 mil días/camas desde su creación

Programa Hospitalización domiciliaria del Hospital de Coronel liberó más de 6 mil días/camas desde su creación

La tendencia hacia la hospitalización domiciliaria ha crecido enormemente en la Salud Pública. En el Hospital San José de Coronel, este programa fue implementado en 2016 y desde su apertura hasta la fecha ya han sido atendidos a 1.281 pacientes liberando más de 6 mil 700 días/camas desde 2016 al 2019, lo que ha permitido la optimización de recursos en este recinto de salud.

A las positivas cifras, se suma la gran aceptación del programa por parte de los usuarios y sus familias gracias a la atención de calidad, y cercana brindada en sus propios hogares por el equipo de salud integrado por la Dra. Francisca Quezada, las enfermeras Margarita Millar y Ana María Carrasco, la Técnico en Enfermería Karina Valdivia y el conductor Cristian Sanhueza, quienes desarrollan con pasión y entrega esta labor.

La directora del Hospital de Coronel, Dra. Vilma Razmilic, destacó los beneficios del Programa de Hospitalización Domiciliaria para el paciente: “Este programa por un lado permite que éste retorne precozmente a los cuidados de sus familiares en su hogar siempre que el cuadro de salud lo permita, en un espacio que es conocido para él y lo alejamos de la opción de que puede adquirir una infección intrahospitalaria al permanecer prolongadamente en el recinto de salud, ya que sabemos que las bacterias y virus intrahospitalarios son muchos más resistentes a los tratamientos que aquellos microbios que se encuentran al aire libre. Además, los familiares o acompañantes pueden adquirir mayores destrezas en el cuidado de su pariente, ya que son capacitados antes que le den el alta al paciente por el personal de salud para que los puedan asistir con servicios básicos en sus propios domicilios”.

En materia de gestión hospitalaria, la Dra. enfatizó que “estamos siendo más eficientes en gestión de camas del hospital retornando también al paciente a la comodidad de su hogar y esperamos incorporar a este equipo en un futuro cercano a un kinesiólogo”.

La Dra. Quezada explicó que “la hospitalización domiciliaria es un concepto bastante nuevo en Chile que tiene alrededor de 10 años de evolución que se implementó después del terremoto del 27/F y consiste en llevar pacientes hospitalizados a su domicilio. Son de menor complejidad y estables, quienes no necesitan monitorización con todos los beneficios que significa la hospitalización en casa”.

Este programa consta de 7 cupos diarios para pacientes y consiste en visitas clínicas a domicilio por día de Tens y enfermera, de lunes a domingo, y día por medio, de médico.

Para acceder a él, deben ser pacientes de 15 años en adelante con patologías que requieran tratamientos endovenosos o controles con diagnósticos en medicina como infecciones urinarias, pielonefritis, infecciones de piel, respiratorias y digestivas junto a curaciones.

El inicio del programa de Hospitalización Domiciliaria no fue tarea fácil. La Tens Karina Valdivia comentó que “Trabajamos sin transporte ni mayores recursos, ya que el área de Medicina nos entregaba los insumos básicos para nuestro desempeño en domicilios. Muchas veces nos quedamos sin almuerzo y hasta nos costeábamos nuestros traslados. A pesar de estos inconvenientes, siempre tuvimos las ganas y motivación para seguir trabajando. Ahora el programa cuenta con los recursos físicos y presupuestarios para desempeñarnos de mejor manera cumpliendo con los requerimientos de nuestros pacientes”.

Labor de entrega y amor

El cuidado de un enfermo en muchos casos se transforma en una sobrecarga para su cuidador, quien realiza esta labor anónima en soledad. El apoyo del equipo de salud es clave en este proceso, bien lo sabe los familiares de pacientes que son parte del programa de Hospitalización Domiciliaria.

María Elena Valencia cuida hace cuatro años a su esposo Guillermo Alarcón (67), paciente con dependencia severa que padece demencia frontotemporal. Una tarea titánica de día a día que requiere amor y entrega, la que cuenta con el constante apoyo de sus hijos.

“Mi esposo se olvidó de hablar, de caminar. En definitiva, olvidó todo. Su enfermedad ha sido un proceso muy duro en estos cuatros años, porque hay que mudarlo, lavarlo, atenderlo e interpretar lo que necesita o le molesta”, comenta.

“Guillermo fue uno de los primeros pacientes del programa y siempre he recibido el apoyo de este maravilloso equipo que desarrolla una de las labores más bellas del hospital. Han estado conmigo en todo momento y nos entregan dignidad”, agrega emocionada.

Tampoco para Berta Fernández el cuidado de su esposo Felimón Hernández (70), usuario con dependencia severa ha sido una tarea sencilla. Desde febrero de 2019, ha asumido esta labor con entereza, la que reconoce como “agotadora, pero miro el vaso lleno y no vacío, y lo voy a seguir a cuidando con amor hasta que la vida diga basta”.

Fernández agradeció el apoyo y trabajo del equipo del programa de Hospitalización Domiciliaria.

“Estoy contenta con este equipo que viene a casa. Es una tremenda labor la que realizan, ya que me han sacado de gran apuro porque atienden a mi esposo en nuestro propio domicilio”.

María Elena Valencia cuida hace cuatro años a su esposo Guillermo Alarcón (67), paciente con dependencia severa que padece demencia frontotemporal. Una tarea titánica de día a día que requiere amor y entrega, la que cuenta con el constante apoyo de sus hijos.

“Mi esposo se olvidó de hablar, de caminar. En definitiva, olvidó todo. Su enfermedad ha sido un proceso muy duro en estos cuatros años, porque hay que mudarlo, lavarlo, atenderlo e interpretar lo que necesita o le molesta”, comenta.

“Guillermo fue uno de los primeros pacientes del programa y siempre he recibido el apoyo de este maravilloso equipo que desarrolla una de las labores más bellas del hospital. Han estado conmigo en todo momento y nos entregan dignidad”, agrega emocionada.

Tampoco para Berta Fernández el cuidado de su esposo Felimón Hernández (70), usuario con dependencia severa ha sido una tarea sencilla. Desde febrero de 2019, ha asumido esta labor con entereza, la que reconoce como “agotadora, pero miro el vaso lleno y no vacío, y lo voy a seguir a cuidando con amor hasta que la vida diga basta”.

Fernández agradeció el apoyo y trabajo del equipo del programa de Hospitalización Domiciliaria.

“Estoy contenta con este equipo que viene a casa. Es una tremenda labor la que realizan, ya que me han sacado de gran apuro porque atienden a mi esposo en nuestro propio domicilio”.

A %d blogueros les gusta esto: